Nube y control de los datos, ¿haciendo posible lo imposible?

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En un encuentro ejecutivo de la Comunidad ByTiC patrocinado por Nutanix y Veeam, Carlos Canitrot, director de Consultoría de AdjudicacionesTIC, resaltó el impresionante crecimiento de las inversiones en el sector público durante el año pasado, señalando un aumento cercano al 30%. Canitrot enfatizó que este incremento, que alcanzó cerca de 8000 millones en 2023, comparado con los casi 6 mil millones del año anterior, es un indicador del rápido avance hacia soluciones en la nube.

«Las inversiones del año pasado en el sector público han sido espectaculares», afirmó Canitrot durante su intervención. «Cada día que pasa, un mayor número de administraciones públicas se están adoptando más soluciones en la nube con el objetivo de mejorar la eficiencia, la flexibilidad y la seguridad en la prestación de servicios».

Canitrot detalló cómo la innovación en la nube ofrece una serie de beneficios clave para las administraciones públicas, destacando cinco aspectos fundamentales. «La nube facilita la adopción de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, el Big Data o el Internet de las cosas», explicó Canitrot. «Esto optimiza la toma de decisiones y proporciona servicios más personalizados y orientados al ciudadano».

Además, Canitrot hizo hincapié en la importancia de la colaboración entre diferentes administraciones públicas, subrayando que los entornos en la nube fomentan proyectos conjuntos y la creación de soluciones innovadoras. «La nube es un entorno ideal para experimentar nuevas soluciones», agregó. «Se pueden implementar rápidamente nuevos servicios y aplicaciones y probar sobre todo su viabilidad de una forma rápida».

El experto también resaltó la necesidad de un desarrollo ágil del software, lo que permite lanzamientos más rápidos de nuevas funcionalidades para mejorar la calidad y usabilidad de las aplicaciones y servicios digitales. Por último, Canitrot hizo hincapié en la escalabilidad como una característica crítica de la innovación en la nube, especialmente en situaciones de emergencia.

Ildefonso Vera, experto en tecnología y transformación digital, planteó dos desafíos cruciales en el proceso de adopción de tecnologías como la nube durante una reciente intervención. Vera señaló la complejidad asociada tanto a la infraestructura tecnológica existente, conocida como legacy, como a la transición del conocimiento de los funcionarios actuales hacia las nuevas tecnologías.

Donde residen los datos

«Tenemos un problema con lo que tenemos ahora para llevarlo», declaró Ildefonso Vera, Director General de Innovación, Procesos y Transformación Digital en ISDEFE, refiriéndose al legado tecnológico y a los datos almacenados en empresas y administraciones públicas. Además, destacó la importancia de la formación y adaptación de las personas a los cambios que implican las nuevas tecnologías, señalando que un alto porcentaje de funcionarios estarán jubilados para 2030.

Vera subrayó la necesidad de considerar aspectos como la conectividad, la flexibilidad, la escalabilidad y, sobre todo, la seguridad al migrar hacia la nube. Afirmó que la transición a la nube no debería ser impulsada por modas, sino por un análisis cuidadoso de los activos y la información de cada empresa.

«Las empresas no tienen que ir a la nube porque sí, sino que deben analizar sus activos, deben analizar su información», enfatizó Vera. Además, hizo hincapié en la importancia de la transparencia en el uso de los datos personales de los ciudadanos, destacando que estos deben tener conocimiento sobre dónde se almacenan y cómo se utilizan sus datos.

Angelines Turón, Subdirectora General de Tecnologías de la información en SEPE, abordó varios desafíos significativos en el proceso de adopción de tecnologías en la nube durante su intervención reciente.

«La problemática es interna», afirmó Angelines Turón, refiriéndose a la resistencia dentro de las propias empresas para adaptarse a nuevos modelos de trabajo y sistemas. Destacó la necesidad de realizar una transformación desde el punto de vista de la arquitectura y la modernización de los sistemas existentes, enfrentando una resistencia activa tanto de las empresas como de los funcionarios.

La Subdirectora General de Tecnologías de la información en SEPE también mencionó el desafío relacionado con los procesos de contratación en la nube, señalando la importancia de alinear estrategias y trabajar en conjunto con otros organismos, como las GAD, para facilitar esta evolución.

En cuanto a la selección de proyectos para migrar a la nube, Turón subrayó la importancia de encontrar el punto de apoyo adecuado y apostar por sistemas clave que requieren escalabilidad y experiencia técnica especializada, como el caso del sistema de prestaciones basado en SAP.

«Es importante ese reto del cambio y el nuevo modelo de gestión que es desconocido», agregó, destacando la necesidad de implementar proyectos piloto que permitan a las organizaciones adaptarse gradualmente a este cambio cultural.

Más seguridad

Marta Bilbao, Directora General de Innovación, Datos y Transformación Digital en Madrid Digital, compartió su perspectiva sobre la adopción de la nube durante una reciente intervención, enfatizando su utilidad como medio para alcanzar objetivos concretos y ventajas competitivas.

«No lo veo sino como medio para hacer algo», expresó Marta Bilbao, subrayando que la migración completa a la nube no es siempre necesaria. Destacó la implementación de proyectos directamente en la nube, como el proyecto «Cuenta Digital», que representa una evolución hacia una plataforma de servicios digitales más avanzada.

Bilbao también abordó preocupaciones relacionadas con la seguridad de los datos en la nube, reconociendo que es un tema crucial que debe ser abordado adecuadamente. Explicó que la nube puede ofrecer incluso una seguridad mejor que los centros de datos tradicionales, siempre y cuando se implementen las medidas y técnicas adecuadas.

«Creo que este tema me parece interesante», señaló, aludiendo al debate sobre la transferencia internacional de datos y la importancia de asegurar que los datos permanezcan dentro del entorno europeo.

Además, compartió su experiencia sobre los desafíos en la implementación de la nube, incluyendo la necesidad de convencer a todas las partes interesadas y la complejidad en los procesos de contratación específicos para la nube.

Julián Hernández, Subdirector General TIC en Ministerio de Presidencia, compartió sus reflexiones sobre el tema de la nube y los desafíos asociados durante una reciente intervención, destacando la necesidad de analizar cuidadosamente la idoneidad del uso de esta tecnología.

«El tema de la nube ya es un tema maduro», expresó Hernández, señalando que actualmente se acepta ampliamente su utilidad. Sin embargo, advirtió sobre la importancia de no considerar la nube como un fin en sí mismo, sino como un medio para proporcionar servicios y apoyar el negocio.

Hernández enfatizó que es esencial analizar las necesidades de cada negocio y determinar qué aspectos pueden beneficiarse de la eficiencia proporcionada por la nube. Mencionó los beneficios de la solución híbrida, que combina sistemas en la nube y legacy, como una opción práctica en muchos casos.

«Es un grave problema estar siempre al albur de las modas», destacó Hernández, instando a no dejarse llevar por tendencias superficiales y criterios que no están alineados con los objetivos del negocio.

Transformación y eficiencia

Durante su intervención, Tíscar Lara, Directora de Transformación y Comunicación Digital en el Instituto Cervantes, compartió detalles sobre el proceso de transformación integral que están experimentando. Destacó su contribución al notable aumento del 30% en la inversión, impulsado por fondos del plan de recuperación.

«Estamos en un proceso de transformación bastante amplio», afirmó Lara, señalando que están adoptando tecnologías en la nube de forma natural, especialmente con proveedores como Microsoft, que ofrecen soluciones nativas. Además, están licitando nuevos sistemas y software para todos sus procesos, colaborando estrechamente con los proveedores.

Lara explicó que han solicitado a las empresas proveedoras que desarrollen la fase inicial de los proyectos en sus propios espacios en la nube controlada, para luego devolverlos y ajustarlos según las necesidades específicas. Este enfoque les permite ganar tiempo y evaluar las distintas opciones de infraestructura y servicios en la nube.

«Estamos todavía en esa fase de análisis», admitió Lara, indicando que están evaluando cada caso individualmente para determinar la mejor infraestructura, ya sea pública o privada, y ajustarla según las necesidades específicas de cada proyecto.

Raúl Martín, Subdirector Adjunto TIC en SEPE señaló que trasladar los sistemas a la nube, aunque puede mejorar la eficiencia, plantea desafíos propios, como el consumo energético asociado. Destacó que para muchas organizaciones, incluidas las administraciones públicas, los desafíos técnicos y organizativos pesan más que las preocupaciones energéticas.

Por su parte, Julián Hernández enfatizó la importancia de cambiar el enfoque de los proyectos en la nube y reconocer que requieren habilidades y enfoques diferentes a los proyectos tradicionales. Explicó que el talento adecuado es fundamental para el éxito en la adopción de la nube, pero lamentó la escasez de talento y la dificultad para contratarlo debido a la burocracia.

Ambos coincidieron en que la adopción de la nube en el sector público enfrenta desafíos únicos, como la gestión del talento y la complejidad de la contratación. Reconocieron la necesidad de adoptar enfoques innovadores y superar barreras burocráticas para avanzar en la transformación digital.

Sensibilidad del dato

Juan Carlos González Carvajal, Jefe de la Subdirección General de Sistemas de Información y Comunicaciones para la Seguridad en Ministerio del Interior, compartió su perspectiva sobre la transición hacia la nube, expresando inicialmente la cautela del ministerio debido a preocupaciones de seguridad y sensibilidad de datos. En sus palabras, «siempre hemos sido bastante reacios al tema de la nube, principalmente por la seguridad de los datos y los compromisos con organismos internacionales». Sin embargo, reconoció la inevitabilidad de adaptarse a la evolución tecnológica y la necesidad de sistemas contemporáneos para mantener la competitividad.

Juan Carlos González Carvajal destacó la importancia de analizar cuidadosamente las opciones de nube pública y privada, así como identificar qué servicios necesitan migrar. Según sus palabras, «tenemos que trabajar en ese modelo de cambio y transición, analizando qué servicios se beneficiarían más de la nube». También resaltó que algunos sistemas estratégicos requieren capacidades de computación que solo la nube puede proporcionar, lo que lleva a la necesidad de considerar cuidadosamente la infraestructura adecuada.

Además, subrayó la responsabilidad compartida entre soberanía y seguridad, enfatizando la necesidad de colaborar con empresas tecnológicas confiables y aprender de otras administraciones. Explicó que la Unión Europea impone regulaciones tecnológicas que exigen el despliegue en la nube, lo que ha llevado al Ministerio a adaptar su estrategia en consecuencia.

Por último, González Carvajal abordó los desafíos de modernizar sistemas antiguos y la importancia de agilizar los procesos de contratación para facilitar la transición hacia la nube. En sus propias palabras, «tenemos que industrializar ciertos procesos, ser ágiles en la toma de requisitos y apoyarnos en asistencias externas para garantizar una transición suave».

Un DORA para las AAPP

En una mesa redonda sobre la transición hacia la nube, Santiago Campuzano, director general de Veeam, expresó cómo su compañía está “muy metidos en varios proyectos, en banca, en aseguradoras”, sectores que que cumplimentar una regulación específica. Campuzano planteó preguntas sobre la posibilidad de retroceder desde la nube y cómo prepararse para situaciones de emergencia.

Por su parte, González Carvajal mencionó: «A raíz del COVID, si empezamos a implantar temas de continuidad de negocio, con lo cual toda esta historia, si las estamos contemplando». Destacó la importancia de los planes de continuidad de negocio y la recuperación de datos en caso de interrupción del servicio.

Marta Bilbao abordó la complejidad de la gestión de servicios críticos, cuestionando: «Tú tienes un plan de continuidad del servicio también cuando se te cae un servicio, Un servicio es un sistema. Hombre, yo creo que tienes y en torno a eso tienes una serie de reglas».

Campuzano enfatizó: «Los datos del mundo financiero los tienen requete prohibidos. Que estén en nube no es parte de los datos». Destacó la necesidad de asegurar la disponibilidad del dinero en caso de una caída de la nube.

Angelines Turón y Tíscar Lara discutieron la importancia de incluir cláusulas de respaldo en los contratos con proveedores de servicios en la nube, señalando Turón que «Es verdad que el tema de la nube da mucho que hablar, porque todo depende de cómo vayas».

En resumen, la mesa redonda destacó la complejidad y los desafíos inherentes a la transición hacia la nube, subrayando la importancia de la planificación cuidadosa y la gestión de riesgos para garantizar la continuidad del servicio en caso de interrupciones inesperadas.

El nacimiento de la nube se fundamenta en la accesibilidad y economía de recursos, como lo explica Jorge Vázquez, director general de Nutanix: «Nace de la idea de que grandes proveedores como Amazon o Microsoft puedan ofrecer recursos a precios más asequibles, con economías de escala y mayor flexibilidad». Cada organización tiene sus propias razones para migrar a la nube, desde seguridad hasta agilidad, como señaló Marta Bilbao: «Se trata de agilizar procesos y acelerar el desarrollo de negocios». Julián Hernández resaltó la importancia de evaluar cuidadosamente la transición a la nube: «No es una decisión única, depende de cada caso y no debe seguirse como una moda». Jorge Vázquez destaca su enfoque en la gestión transparente del datacenter, permitiendo la movilidad de cargas de trabajo entre entornos on-premise y en la nube de manera fluida. Además, enfatizan la necesidad de una estrategia diversificada y escalable, ya que el futuro de la nube implica una combinación de proveedores y enfoques flexibles.

«La seguridad y la confianza son fundamentales en cualquier tipo de nube», señaló Ángel Alía, Responsable de Innovación Tecnológica y Seguridad de la Información en Guardia Civil. «Es crucial que la nube esté regulada y certificada para cumplir con los estándares de seguridad necesarios, especialmente para las administraciones públicas», agregó. Al describir un caso concreto, mencionó la importancia de la ubicación de los datos y la certificación del proveedor: «Si me llega una nube certificada, pero no tiene el respaldo adecuado de la ubicación de los datos, no puedo confiar en ella». Además, hizo hincapié en la importancia de cerrar los contratos de manera rigurosa desde el punto de vista legal para garantizar la protección de los datos: «Si los contratos no están bien cerrados y los datos se pierden, hay graves consecuencias».


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