«La UE necesita resguardar la resiliencia operativa de sus administraciones públicas”. Julia Bernal, directora general de Red Hat

Julia Bernal atesora más de 25 años de trayectoria en el sector. Responsable del negocio de Red Hat en el mercado ibérico como directora general para España y Portugal y, más recientemente, como líder de ingresos para la región mediterránea de la compañía, esta ingeniera informática por la Universidad Politécnica de Madrid ha completado su formación con distintos programas de liderazgo y gestión en escuelas de negocio europeas.
En 2016 se incorporó a Red Hat y, desde 2017, dirige la filial de España y Portugal, impulsando la adopción del código abierto, la nube híbrida y las arquitecturas modernas en empresas y administraciones públicas y consolidando a Red Hat Iberia como uno de los motores de crecimiento de la región EMEA. Además, es una de las voces más visibles en defensa del modelo open source como motor de innovación y pilar de la soberanía digital europea, subrayando el papel del software abierto en la competitividad y la resiliencia de las organizaciones. De ello nos habla en esta entrevista con ByTIC,
Entrevista con Julia Bernal, directora general de Red Hat Iberia
¿Cuáles son los principales riesgos de no avanzar en soberanía digital para las administraciones públicas europeas y, en concreto, las españolas?
La soberanía digital es un objetivo estratégico para la Unión Europea y, por supuesto, para España, en el que las administraciones públicas tienen un papel esencial. No se trata de un aislamiento digital, sino de una gestión inteligente y estratégica del ecosistema tecnológico para hacer frente a los riesgos que pueden afectar la protección de nuestros datos y nuestra privacidad, la seguridad y la resiliencia de nuestras infraestructuras críticas, así como la innovación y el desarrollo económico europeo.
Se trata de asegurar un futuro digital resiliente y alineado con nuestros valores como europeos, en el que tengamos la capacidad de aplicar el marco normativo europeo, diversificar y fortalecer nuestro tejido tecnológico, y así fomentar un ecosistema tecnológico propio capaz de generar propiedad intelectual, software y soluciones de vanguardia.
En Red Hat llevamos 30 años desarrollando tecnología en el modelo de código abierto, que funciona como el principal habilitador de esa soberanía digital, ya que proporciona transparencia, seguridad y flexibilidad, características que hacen posible responder a los riesgos que podría conllevar el hecho de no avanzar en soberanía digital.
¿Qué elementos diferencian la propuesta de Red Hat Confirmed Sovereign Support frente a otros modelos de soporte tradicionales u ofertados por proveedores de software propietario?
Es una propuesta diseñada específicamente para y desde la Unión Europea, abordando los retos de la soberanía digital. Garantizamos que en la asistencia técnica solo participen ciudadanos de la UE, acreditados y que operan exclusivamente desde dentro de los 27 estados miembros, asegurando una total alineación con el contexto regulatorio y cultural europeo. Este control operativo localizado, gestionado y supervisado desde la Unión Europea y disponible 24/7 en la región, reduce la dependencia de dinámicas externas y refuerza la resiliencia operativa de las administraciones públicas y de las organizaciones.
Este enfoque de Red Hat se amplifica gracias a su sólido ecosistema de más de 500 socios de nube de la UE, muchos de los cuales ya ofrecen nubes soberanas. Esta potente red ayuda a reducir estratégicamente la dependencia de los hiperescalares no comunitarios, proporcionando a los clientes alternativas robustas y locales que se alinean directamente con las políticas regulatorias regionales y las prioridades económicas. Es un soporte que permite a las organizaciones desplegar, ejecutar y mantener sus infraestructuras de TI actuales y futuras de forma independiente en cualquier entorno de nube soberana.
¿Por qué la soberanía digital se ha convertido en una cuestión estratégica para la UE en el contexto geopolítico y regulatorio actual?
En el contexto geopolítico actual, marcado por una mayor interconexión, inestabilidad política y riesgo de dependencias tecnológicas, la UE busca asegurar su autonomía estratégica. Esta autonomía implica fortalecer su capacidad de decisión y acción sobre su propia infraestructura digital, el tratamiento de sus datos y la seguridad de sus infraestructuras más críticas. Hoy más que nunca, la Unión Europea necesita resguardar la resiliencia operativa de sus administraciones públicas y empresas frente a cualquier disrupción externa, garantizando la continuidad y la integridad de sus servicios esenciales.
La UE tiene un firme compromiso con la protección de los derechos digitales y la privacidad de sus ciudadanos, lo que le ha llevado a desarrollar un marco regulatorio que muestra el camino hacia una implementación tecnológica más responsable y alineada con los valores europeos. La soberanía digital es la materialización de la aspiración de que estos valores y principios se apliquen de forma consistente y efectiva en todo el ecosistema digital, sin importar dónde se generen, procesen o almacenen los datos. Busca asegurar un control jurisdiccional pleno y la capacidad de auditoría sobre las soluciones tecnológicas, fomentando un entorno de confianza y transparencia.
Este enfoque no solo impulsa la creación de un mercado único digital con bases sólidas y equitativas, sino que también promueve la innovación local y el desarrollo de tecnologías que estén intrínsecamente alineadas con los valores y la visión a largo plazo de una Europa digitalmente independiente.
¿De qué forma la base de open source constituye la única “ruta confiable hacia la soberanía digital”, como afirma Red Hat? ¿Qué rol tienen la transparencia y la auditabilidad en ese modelo?
La soberanía digital es la capacidad de una nación o una organización para controlar su propio destino tecnológico, garantizando que sus datos, infraestructuras y procesos no estén sujetos a la influencia o el control de actores externos. Y para controlar ese destino, la transparencia total y la capacidad de auditoría son necesarias. Precisamente por eso, el open source es un habilitador de la soberanía digital, ya que ofrece transparencia y seguridad gracias a la comunidad global que lo sustenta, y que tiene la capacidad de auditarlo. Esta forma de trabajo comunitario fomenta la innovación colaborativa, y facilita la identificación rápida de vulnerabilidades. Además, actúa como un catalizador, permitiendo que un ecosistema de empresas innove y construya soluciones propias sobre una base tecnológica abierta y verificable.
La flexibilidad que proporciona el código abierto es la que habilita la arquitectura que mejor materializa este concepto: la nube híbrida. Al adoptar una estrategia de nube híbrida abierta, las empresas y las administraciones públicas recuperan la capacidad de decidir estratégicamente dónde y cómo gestionar sus cargas de trabajo. Pueden mantener los datos más sensibles en sus propias instalaciones o en nubes privadas, mientras aprovechan la escala y la agilidad de las nubes públicas para servicios menos críticos. Este enfoque les devuelve el control total sobre sus datos, sus infraestructuras, sus tecnologías y sus procesos, que es, en esencia, el principal objetivo de la soberanía digital.
A medida que el sector público busca autonomía en nube e IA, ¿cómo afronta Red Hat la demanda de soluciones que permitan desplegar infraestructuras TI sin depender de grandes “hiperescaladores” internacionales?
Entendemos perfectamente esta demanda. De hecho, está en el centro de nuestra propuesta de valor, porque la soberanía digital para el sector público no se trata de rechazar la innovación, sino de tener el control estratégico sobre sus infraestructuras y datos. Nuestra propuesta se basa en tres pilares fundamentales. Por un lado, ofrecemos tecnología habilitadora, que funciona como una capa de abstracción consistente que permite a las administraciones desplegar y gestionar sus aplicaciones en cualquier entorno que elijan, eliminando la dependencia de un hiperescalar específico y garantizando que sus datos no queden «bloqueados» en una arquitectura propietaria.
Esta abstracción sirve para las cargas de trabajo de IA. Con Red Hat AI 3, ofrecemos capacidades como la inferencia distribuida inteligente con llm-d, que permite ejecutar modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) de forma eficiente en la propia infraestructura de la organización, optimizando el uso de su hardware y reduciendo costes. Además, ofrecemos las capacidades de Modelo como Servicio (MaaS), que permite a los equipos de TI del sector público actuar como sus propios proveedores de MaaS, sirviendo modelos comunes de forma centralizada y ofreciendo acceso bajo demanda tanto para desarrolladores de IA como para aplicaciones de IA.
Esto no solo garantiza la soberanía del dato y el cumplimiento de la regulación europea al evitar la exposición a servicios públicos, sino que ofrece la libertad de ejecutar ‘cualquier modelo, en cualquier acelerador y en cualquier nube’, eliminando la dependencia de arquitecturas propietarias.
Además, nuestro modelo de negocio se enfoca en fomentar un ecosistema soberano local. Colaboramos estrechamente con proveedores de nube e integradores de la región, proporcionándoles la base tecnológica abierta y certificada. De esta forma, los habilitamos para que ellos puedan construir y ofrecer soluciones de nube e IA adaptadas a las normativas europeas, fortaleciendo así la capacidad tecnológica del propio país y asegurando que la inversión revierte en el tejido empresarial local.
Por último, ofrecemos una ruta pragmática hacia la modernización. Entendemos que el sector público no puede simplemente descartar sus infraestructuras existentes, por lo que nuestras plataformas integran tecnologías tradicionales con las nuevas arquitecturas de contenedores e IA. Esto permite a las organizaciones evolucionar a su propio ritmo sin ceder el control, combinando la eficiencia operativa con la innovación.
Red Hat destaca el soporte técnico gestionado exclusivamente por ciudadanos de la UE. Más allá de la localización del personal, ¿qué ventajas prácticas se derivan para las administraciones públicas a la hora de garantizar la protección de datos, la seguridad y el cumplimiento normativo?
Esta propuesta supone una serie de ventajas. Por un lado, asegura que toda la operación de soporte está bajo la jurisdicción de la UE, protegiendo a las administraciones de leyes extraterritoriales que podrían obligar a un proveedor a compartir datos. Además, el personal que accede, aunque sea para soporte, a sistemas potencialmente críticos, tiene una acreditación y un vínculo legal con la UE. Y, por último, fomenta el talento tecnológico local, creando un círculo virtuoso de experiencia y conocimiento dentro de Europa. En la práctica, asegura que los datos y las operaciones se gestionan de acuerdo con las normativas y los valores europeos en todo momento.
Dado que el ecosistema de socios locales es clave en esta propuesta, ¿cómo trabaja Red Hat para fortalecer ese tejido y reducir la dependencia de tecnologías y servicios no comunitarios?
Para nosotros la soberanía digital se construye en comunidad. Entendemos que la tecnología es la base, pero que la soberanía digital se construye a través de un ecosistema fuerte y colaborativo de socios locales . Por ello, nuestro papel va más allá de ser un proveedor de software. Actuamos como un catalizador y orquestador de este ecosistema, asegurando que las organizaciones europeas tengan acceso a soluciones y talento de proximidad.
En la práctica, esto significa que trabajamos activamente con una red diversa de socios locales para cubrir todas las dimensiones de la soberanía. Colaboramos con integradores de sistemas que certifican la seguridad y el cumplimiento normativo, con proveedores de nube regionales que proporcionan la soberanía operativa y del dato, y con consultores que validan los procesos. Esta colaboración, sobre una base de código abierto, es la que hace posible el desarrollo de soluciones soberanas que son auditables, confiables y adaptadas a las necesidades específicas de cada entidad pública o privada.
La soberanía digital debe ser el motor para fomentar un ecosistema tecnológico propio, capaz de generar propiedad intelectual, software y soluciones de vanguardia. A través de la inversión en el talento y en las tecnologías abiertas podremos impulsar una verdadera innovación y generar empleo de alta cualificación que definirá nuestra competitividad futura. Al hacerlo, no solo aceleramos el camino de nuestros clientes hacia la soberanía digital, sino que también creamos un círculo virtuoso que fortalece el tejido tecnológico, fomenta el talento y aumenta la competitividad industrial de toda Europa.
El problema de los entornos Legacy y la gestión de mainframes es especialmente relevante en muchas administraciones públicas españolas, donde todavía funcionan sistemas críticos sobre arquitecturas tradicionales. ¿Qué estrategia propone Red Hat para facilitar la modernización y migración hacia modelos de nube híbrida y open source, asegurando soberanía y eficiencia?
Ese es uno de los desafíos más estratégicos que abordamos con la Administración Pública española. Nuestra filosofía no es la de reemplazar, sino la de extender y modernizar. Entendemos que estos sistemas legacy son el corazón operativo que garantiza la estabilidad, y nuestra estrategia se basa en construir un puente tecnológico que conecte esa probada robustez con la agilidad que exigen los nuevos servicios digitales para el ciudadano.
En la práctica, esto significa desplegar una capa operativa moderna y estandarizada sobre el hardware existente. Una vez establecido ese puente, facilitamos una modernización incremental y de bajo riesgo, permitiendo que nuevas aplicaciones, basadas en contenedores, accedan de forma segura a los datos del sistema central. Esto permite extender el valor de la inversión realizada durante décadas, en lugar de invalidarla con un proyecto de migración costoso y disruptivo.
El resultado es que devolvemos el control a la administración. Les ofrecemos una ruta evolutiva para que puedan aprovechar la estabilidad de sus sistemas críticos mientras adoptan la agilidad de la nube híbrida. Así, garantizan la soberanía sobre su tecnología y optimizan sus inversiones para responder de manera más rápida y eficiente a las necesidades de los ciudadanos.Y este puente hacia la modernización ahora se extiende hasta las capacidades de IA más avanzadas. Con plataformas como Red Hat AI 3, facilitamos que esa modernización avance hacia la implementación de cargas de trabajo de IA generativa. Agilizamos el paso de la prueba de concepto a la producción, permitiendo que los datos valiosos alojados en sistemas legacy puedan alimentar, de forma segura y controlada, nuevas aplicaciones de IA que transformen los servicios públicos.
¿Qué barreras encuentran las AAPP a la hora de modernizar sus sistemas legacy y pasar a arquitecturas más abiertas y soberanas? ¿Qué papel puede jugar Red Hat en acompañar ese proceso, tanto a nivel tecnológico como de formación y cambio organizativo?
La modernización de las Administraciones Públicas se enfrenta a diferentes barreras que van más allá de la actualización tecnológica. Por un lado, la barrera técnica reside en la enorme complejidad de los sistemas heredados, que genera graves inquietudes sobre seguridad e integración. A esto se suma la barrera cultural, que se ve reflejada en la resistencia al cambio y la falta de talento y habilidades para gestionar estas nuevas plataformas. Y, por supuesto, las restricciones presupuestarias y la complejidad de la deuda técnica acumulada durante décadas.
A estas barreras técnica, cultural y presupuestaria, hoy se suma la enorme complejidad de implementar y escalar soluciones de IA generativa de forma segura y rentable. La nueva plataforma Red Hat AI 3 está diseñada para derribar estas barreras, ofreciendo una experiencia unificada para ingenieros de IA y equipos de operaciones. Herramientas como el AI Hub, con su catálogo de modelos validados, y el Gen AI Studio para prototipado rápido, democratizan el acceso a la IA, reducen la curva de aprendizaje y permiten a las administraciones públicas innovar con mayor confianza y control.
¿Cómo asegura Red Hat que los clientes institucionales no caigan en un nuevo tipo de “lock-in” (dependencia) incluso dentro del modelo open source? ¿Qué garantías ofrece en cuanto a portabilidad, interoperabilidad y continuidad de servicio?
La naturaleza misma del open source es la antítesis del lock-in, tal como lo ha mostrado Naciones Unidos, en su declaración de Principios de Código Abierto, que ha sido respaldado por Red Hat. Ofrecemos transparencia total y el control sobre la infraestructura del cliente al ofrecer software auditable y modificable, sin formatos ni tecnologías propietarias ocultas. Nuestra activa contribución a las comunidades upstream y el compromiso inquebrantable con los estándares abiertos de la industria aseguran que nuestras soluciones sean intrínsecamente neutrales y flexibles, permitiendo a los clientes elegir y adaptarse libremente, sin verse atados a una única tecnología o proveedor.
Para materializar esta promesa, ofrecemos portabilidad e interoperabilidad. La portabilidad es fundamental: con tecnologías como Red Hat OpenShift, basada en contenedores y Kubernetes, las aplicaciones pueden desarrollarse una vez y ejecutarse consistentemente en cualquier entorno, ya sea en las instalaciones, en la nube privada o en cualquier nube pública. Red Hat Enterprise Linux proporciona una base operativa universal que permite mover datos y aplicaciones sin fricciones entre diferentes infraestructuras. En cuanto a la interoperabilidad, nuestra estricta adhesión a estándares abiertos y un amplio programa de certificación con miles de socios aseguran que las soluciones de Red Hat se integren en ecosistemas tecnológicos complejos, eliminando barreras y facilitando la colaboración entre diferentes sistemas y proveedores.
Finalmente, la continuidad de servicio es un pilar de nuestra oferta, respaldada por un modelo de suscripción que va mucho más allá del código. Tomamos la innovación del código abierto, la estabilizamos, la fortalecemos y la certificamos para entornos empresariales, ofreciendo ciclos de vida de producto extendidos y soporte 24/7. Esto incluye parches de seguridad proactivos y actualizaciones constantes, reforzando la resiliencia y seguridad de los sistemas críticos.
Por último, ¿podría compartir ejemplos concretos de administraciones públicas europeas que hayan avanzado hacia una gestión más soberana y resiliente de su infraestructura TI apoyándose en tecnología open source de Red Hat?
Tenemos varios ejemplos de cómo la tecnología open source de Red Hat hace posible a las administraciones públicas gestionar de forma más soberana y resiliente su infraestructura TI, a la vez que innovan en servicios críticos para el ciudadano. Por ejemplo, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha buscaba acelerar el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) en su región, y para ello han optado por desarrollar un asistente impulsado por IA Generativa sobre Red Hat OpenShift AI, que es una de las plataformas que integra Red Hat AI 3.
Este proyecto es una clara muestra de soberanía operativa y del dato, ya que se desarrolla en una nube privada, manteniendo la información sensible bajo su control. El proyecto Itzuli de la Sociedad Informática del Gobierno Vasco (EJIE, por sus siglas en euskera) es otro ejemplo, ya que el uso de Red Hat Enterprise Linux y Red Hat OpenShift hizo posible desplegar la solución en la propia infraestructura del Gobierno Vasco, garantizando su soberanía, y dándole la posibilidad de atender más de 260.000 consultas diarias en todo el mundo.















































