Madrid aplicará la IA en la gestión y refuerzo en la seguridad del arbolado

Comparte la noticia

La Junta de Gobierno ha autorizado el contrato de servicios de conservación, mantenimiento y limpieza de las zonas verdes y el arbolado viario de la ciudad de Madrid.

Esta iniciativa contempla un gasto plurianual de 601 millones, con un plazo de ejecución de cuatro años y la posibilidad de prorrogarlo un año más. La fecha prevista para su entrada en vigor es el 1 de noviembre.

Su presupuesto base de licitación, con 150,4 millones anuales, es un 26,7 % superior al del contrato que puso en marcha el Gobierno municipal en el año 2021 (118,7 millones anuales) y de casi el doble del aprobado en 2013 (77,2 millones anuales). Incluye todas las prestaciones referidas a la conservación de los elementos vegetales existentes en las superficies verdes (excluidos los parques históricos, singulares y forestales) y el arbolado viario.

Una de las principales novedades de este contrato es su división en cinco zonas (cada una de las cuales se corresponde con un lote), una menos de las que contempla el que se encuentra vigente en estos momentos.

El acuerdo asegura la continuación de todo el personal de jardinería mediante su subrogación. El contrato mantiene las exigencias medioambientales de los vehículos con los que los trabajadores prestan el servicio, obligando a que tengan una antigüedad máxima de cinco años.

Se han establecido penalizaciones más duras y claras para reforzar la calidad y el control del servicio. Quedará automatizado el procedimiento interno para agilizar todo este proceso de vigilancia de los incumplimientos, desde la inspección al inicio del expediente de penalización. La empresa, además, se convierte en corresponsable de la calidad del servicio prestado, lo que implica que deberá disponer de un sistema de control y autoauditoría. Este refuerzo en el control se suma a la evaluación de indicadores que realiza el Ayuntamiento de Madrid.

En materia de innovación, se incorpora, por un lado, la obligación de que las empresas dispongan de sistemas de inteligencia artificial en la gestión verde. En el terreno de la sostenibilidad, el contrato establece la necesidad de que desarrollen planes de biodiversidad que impliquen la activación de medidas como la instalación y mantenimiento de cajas nido y refugios de insectos, charcas artificiales, microrreservas y alcorques floridos. Se mantienen los criterios de eficiencia en el uso de agua y la prohibición de químicos como fitosanitarios, así como el control de la oruga procesionaria y la galeruca o escarabajo del olmo y la lucha biológica contra el resto de plagas.

El contrato refuerza aún más la seguridad del ciudadano en lo que concierne a la gestión integral del riesgo del arbolado. De hecho, las empresas tendrán que presentar un plan de gestión de riesgos operativos y medioambientales. Este documento incluirá la metodología de gestión, un sistema de auditoría interna y un análisis de riesgos meteorológicos en Madrid con definición de efectos y medidas preventivas, contingencia y mitigación.


Comparte la noticia