Cuando hablamos de equipos de TI, a menudo se los visualiza como tipos especiales, en algunos casos casi con poderes místicos, a los que se les asignan misiones suicidas (también conocidas como proyectos) y de los que todos esperamos que las resuelvan en tiempo, calidad y, sobre todo, a un coste razonable. Y una vez que cumplen una misión, se les premia con otra nueva, después otra, luego otra más…

Así descrito, a muchos os recordará al “Escuadrón Suicida”, en la que un grupo de antihéroes, supervillanos encarcelados, son reclutados para ejecutar misiones tan peligrosas como oscuras (de las que nadie más querría encargarse) y de las que no se espera de ellos que regresen con vida (de ahí lo de “suicida”), con el objetivo de salvar al mundo de poderosas amenazas a cambio de reducciones en sus condenas penitenciarias. A continuación, veremos por qué los equipos TI no están tan lejos de ser un “escuadrón suicida” y cómo podemos liberar todos sus “superpoderes” y ponerlos al servicio de la organización.

¿Máquinas sin sentimientos?

A veces pensamos en las personas que componen los equipos IT como máquinas sin sentimientos. Nada más lejos de la realidad: los profesionales de IT reaccionan positivamente como casi todos los trabajadores, con motivación, reconocimiento y empatía por parte de quienes los gestionan y dirigen.

Pero ¿cuál es la motivación laboral en el área TI? La clave reside en la identidad individual y colectiva, ese algo que permite tener un sentimiento de pertenencia al proyecto, al departamento, a la empresa… Conseguir ese propósito supondrá, por descontado, que el personal de TI tenga un mayor compromiso con sus propias obligaciones, pero también es posible que esta motivación logre destapar los superpoderes de algunos compañeros y que estos hagan cosas inesperadamente positivas.

No es menos frecuente encontrar personas dentro del departamento que sentimos que tienen un gran potencial (“superpoderes”) pero que por algún motivo no acaban de desarrollarlo. Estos superhéroes que todavía no han salido de la cabina telefónica, a menudo no desarrollan su potencial porque no se sienten parte del proyecto o del equipo, y esto suele deberse a las metodologías que se emplean para gestionar los proyectos y los equipos, que fomentan el “café para todos” y que lastran el desarrollo de esas habilidades ocultas.

Fuente: ECC Cómics.

Seguro que muchos de los lectores sabrán reconocer esas metodologías que son el principio y fin de todo y de las que no se puede escapar fácilmente. Por desgracia, existen muchos departamentos de TI en los que se espera que el personal se comporte como robots, donde se mata la iniciativa y la creatividad, frecuentemente con frases “motivacionales” como “tú limítate a hacer lo que pone en los requisitos” o “no tenemos tiempo para intentar eso que propones”, o esta, lamentablemente tan popular: “No te entiendo. Estos de TI, mira que habláis raro”.

La falta de motivación en los equipos TI es una triste realidad. Sirva como dato que, según diversas fuentes, el 31% de los profesionales de tecnología se siente muy quemado (“burnout”) y que un 82% de los desarrolladores IT han experimentado este “burnout” en algún momento de su carrera.

Liberando los superpoderes

Como se ha comentado, hay mucho talento oculto. Los superpoderes están ahí, esperando a que los despertemos y, a veces, no es tan complicado de hacer. Veamos cómo.

Una de las claves es el concepto de equipo, y equipo es aquel grupo de personas con un propósito común, que trabaja de forma coordinada para conseguir un fin. Entonces, hagamos sentir a los profesionales TI como parte del equipo, y no solo cuando hay retrasos o problemas en los proyectos, sino también (y sobre todo) cuando estos funcionan y acaban siendo un éxito. Seamos capaces de felicitarles, las personas que componen estos equipos suelen tener un alto sentido autocrítico, y elogiar su trabajo puede tener consecuencias maravillosamente inesperadas en su comportamiento.

Además, aprovechemos el lanzamiento de los proyectos para, aplicando metodologías de gestión del cambio, descubrir dónde está el dolor, que es lo que les impide desarrollar sus superpoderes, y qué cosas realmente les motiva. Como gestores y líderes, debemos escucharlos, con el objetivo de mejorar el éxito de los proyectos, compartiendo el gran “para qué” de un proyecto y haciéndoles participe de su desarrollo, de principio a fin. Así, obtendremos su compromiso y motivación, y por ende acabaremos consiguiendo mejores resultados en los proyectos.

Debemos ser flexibles en nuestra manera de trabajar, definiendo unas reglas básicas y a ser posible acordadas por todos. A partir de ahí, dejemos libertad a cada miembro del equipo para encontrar el método para desarrollar su potencial. También debemos trabajar su experiencia como empleado, entendiendo aquellas interacciones que les generan dolor y aquéllas en las que se siente cómodo, para desde este punto, realizar los cambios oportunos que mejoren la calidad del trabajo.

No debemos olvidar que nuestros superhéroes también son humanos, trabajemos sus “soft skills”, formémosles para que obtengan las habilidades que les permitan poder tratar con el negocio o con los proveedores externos. Es importante no tratar esta formación como una formación técnica, sino enfocarla desde la transformación y el cambio personal. Es sorprendente cómo se acelera el desarrollo del potencial de un profesional IT cuando se le dota de estas habilidades.

Reconocer su trabajo

Por último, tengamos un sistema de reconocimiento adecuado a su trabajo. Un profesional TI, que está entregando proyectos de forma constante, no debe ser sometido a evaluaciones anuales, ni siquiera a evaluaciones de final de proyecto. Un método de evaluación continua, en base a logro de hitos, va a lograr la flexibilidad y motivación necesarias para que los superpoderes de nuestro personal TI no decaigan en ningún momento.

Hay que considerar que, al igual que contar con superhéroes redunda en tener una sociedad mas segura y justa, si somos capaces de adoptar las medidas anteriormente descritas, la empresa obtendrá múltiples ventajas. Entre otras:

-Mayor compromiso de un talento que es cada día más escaso y por ende más valioso.

-Aumento en la capacidad de innovación y aceleración de la transformación digital de nuestras organizaciones.

-El impacto transversal que se genera en el resto de la organización cuando “el cuello de botella” para el desarrollo de nuevos servicios de repente se transforma. Ahora el equipo es capaz de finalizar con éxito más proyectos, generando las sinergias entre todos los miembros de la organización, que permitirán por fin a nuestros incomprendidos superhéroes sentirse parte, y una parte muy importante, de la sociedad a la que sirven.

En resumen, convertir a nuestros “antihéroes” TI en verdaderos “superhéroes” capaces de hacer cosas que nunca habríamos imaginado, redundará en el éxito de los proyectos. Cambiemos la forma en la que motivamos, gestionamos y trabajamos con ellos, hagámosles sentir parte de un todo, que sean importantes y protagonistas para que ellos destapen todos sus superpoderes y los pongan al servicio de nuestra empresa. Tal cual, como el Escuadrón Suicida.

Pedro Mª Galdón Conejo, CIO de Emasa
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