Castilla-La Mancha busca un marco corporativo para el uso de inteligencia artificial

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha adjudicado a Inetum y ECIJA el desarrollo de un marco corporativo para el diseño, despliegue y supervisión de soluciones de inteligencia artificial en la Administración autonómica.
El gobierno de la comunidad encarga a Inetum y ECIJA el diseño de este marco corporativo
La iniciativa, financiada con fondos FEDER, se integrará en la estrategia de transformación digital gestionada por la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital.
El proyecto plantea la creación de un marco corporativo para que las distintas consejerías puedan incorporar sistemas de inteligencia artificial con criterios compartidos de gobernanza, seguridad, cumplimiento normativo y reutilización tecnológica. La intención es evitar desarrollos aislados y establecer una base que permita extender los casos de uso a diferentes áreas de la Administración regional conforme se identifiquen necesidades y se validen las soluciones.
La actuación se estructura en torno a dos componentes. El primero será una oficina de inteligencia artificial, concebida para definir las políticas internas de uso, los mecanismos de control, la gestión de riesgos y la supervisión de los sistemas que se desarrollen o incorporen. El segundo consistirá en una plataforma tecnológica de referencia sobre la que se puedan construir, integrar y operar nuevos servicios basados en IA.
La oficina deberá abordar aspectos que han adquirido relevancia en la adopción pública de esta tecnología, como la asignación de responsabilidades, la trazabilidad de las decisiones automatizadas, la evaluación de riesgos, la calidad de los datos y la intervención humana en aquellos procesos en los que resulte exigible. Su función incluirá también la definición de procedimientos para verificar el cumplimiento de los requisitos jurídicos y técnicos antes de poner en funcionamiento cada solución.
La plataforma prevista servirá como infraestructura compartida para los departamentos de la Junta. Según la información facilitada por las entidades adjudicatarias, el modelo busca facilitar la interoperabilidad con los sistemas ya existentes y permitir una evolución gradual, sin que cada unidad administrativa tenga que crear desde cero sus propias capacidades de desarrollo, integración y gobernanza.
Inetum asumirá la vertiente tecnológica del proyecto, con aportaciones relacionadas con arquitectura digital, despliegue de soluciones de IA y herramientas propias de aceleración. Entre ellas figura CRAFT, denominada por la compañía Coborg Responsible AI Framework & Toolkit, una plataforma para la orquestación, la gobernanza y el despliegue de agentes de inteligencia artificial. La empresa sostiene que esta herramienta permite registrar operaciones, controlar el uso de datos y herramientas, auditar el comportamiento de los sistemas y aplicar requisitos de cumplimiento durante el ciclo de desarrollo.
ECIJA participará en las áreas vinculadas a regulación, privacidad, seguridad jurídica y cumplimiento. La presencia de una firma especializada en derecho tecnológico responde a la necesidad de incorporar los requisitos normativos desde la fase de diseño, especialmente en proyectos que puedan tratar datos de la ciudadanía, intervenir en procedimientos administrativos o apoyar la toma de decisiones en la prestación de servicios públicos.
El marco se alineará, según la nota difundida por las adjudicatarias, con el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial y con estándares internacionales aplicables. Este planteamiento sitúa el proyecto en el contexto de la progresiva adaptación de las Administraciones públicas europeas a las obligaciones derivadas de la regulación comunitaria, que establece distintos niveles de exigencia según el riesgo asociado a cada sistema de IA.
En la práctica, la aplicación de estos principios requerirá determinar qué casos de uso se consideran admisibles, qué controles deberán superar antes de su despliegue y qué documentación deberá conservarse para acreditar su funcionamiento y su adecuación normativa. También implicará definir criterios para la supervisión posterior de los sistemas, incluida la detección de cambios en su rendimiento, posibles sesgos, incidencias de seguridad o usos distintos de los inicialmente previstos.
La Junta de Castilla-La Mancha pretende que el modelo favorezca la reutilización de componentes y conocimientos entre consejerías, así como la optimización de los recursos destinados a inteligencia artificial. Esta aproximación puede resultar relevante para otras administraciones que afrontan el reto de combinar proyectos sectoriales, a menudo impulsados desde áreas con necesidades muy diferentes, con una arquitectura común de datos, procesos y controles.






































