Las empresas españolas piden a los gobiernos impulsar alternativas tecnológicas europeas

El 86 por ciento de los decisores empresariales españoles considera que Europa depende de empresas tecnológicas de otros países en ámbitos como la inteligencia artificial y los servicios cloud, y el 49 por ciento cree que esa situación supone una amenaza para la seguridad europea.
Según la encuesta de Soberanía Digital en Europa realizada en España por Fundación Telefónica, Europa debería impulsar alternativas tecnológicas para mejorar su seguridad
Así al menos se desprende de la encuesta de Soberanía Digital en Europa realizada en España por Fundación Telefónica, según la cual el 87 por ciento opina que Europa debería tener sus propias plataformas y tecnologías para ser más competitiva, y el 69 por ciento asegura que priorizaría un proveedor europeo si ofreciera los mismos servicios que uno no europeo.
La percepción de riesgo se vincula directamente con el acceso a datos corporativos por parte de grandes empresas tecnológicas no europeas. Tres de cada cuatro decisores (75 por ciento) señalan que les preocupa mucho o bastante que esas compañías puedan acceder a información bancaria de la empresa, y siete de cada diez expresan una preocupación similar respecto a datos patrimoniales y fiscales.
Entre el 56 y el 63 por ciento manifiesta inquietud por la posible exposición de datos de clientes y proveedores, información operativa y corporativa y sistemas de seguridad y tecnología. El 61 por ciento se preocupa por la geolocalización y la movilidad ligada a la actividad de la empresa, aunque con algo menos intensidad que en los otros ámbitos. En paralelo, el 70 por ciento de los responsables empresariales ve probable que las grandes plataformas vendan o cedan datos de su empresa sin permiso, mientras que solo el 26 por ciento considera poco o nada probable esa práctica.
IA y cloud, los más dependientes
El estudio subraya, además, que la inteligencia artificial y los servicios de nube son los campos donde la percepción de dependencia de proveedores no europeos es más fuerte. Más de siete de cada diez empresas identifican la IA como principal área de dependencia, seguida de cloud, almacenamiento de datos y ciberseguridad, con variaciones según sector profesional e intensidad de uso.
En palabras de los autores, “la combinación de dependencia en tecnologías clave y preocupación por la seguridad y la privacidad corporativa configura un escenario en el que la procedencia de las soluciones tecnológicas se convierte en una cuestión estratégica”. Esta percepción se produce en un contexto de amplia adopción de IA: el 64 por ciento de las empresas afirma haber utilizado herramientas de inteligencia artificial en el último año (muy frecuentemente o de manera esporádica), y solo un 33 por ciento declara no haberlas usado. No obstante, solo el 13 por ciento considera que en su empresa hay trabajadores que podrían ser sustituidos por la IA, mientras que el 83 por ciento niega esa posibilidad.
El papel de los gobiernos europeos aparece con claridad en las respuestas empresariales. El 91 por ciento de los decisores cree que los gobiernos europeos deberían impulsar el desarrollo de tecnología propia, frente a un 5 por ciento que se posiciona en contra. Entre la ciudadanía, esa percepción es también mayoritaria: el 87 por ciento considera que los gobiernos deben impulsar ese desarrollo, y el 86 por ciento cree que Europa debería contar con sus propias plataformas tecnológicas para ser más competitiva. Seis de cada diez ciudadanos opinan que el papel de Europa para garantizar que los ciudadanos tengan alternativas y no dependan exclusivamente de plataformas no europeas debería centrarse en impulsar el desarrollo de alternativas tecnológicas europeas, mientras que algo más de una cuarta parte opta por regular el poder de las grandes plataformas tecnológicas no europeas.
La importancia atribuida a las infraestructuras y servicios críticos es otro punto relevante para las administraciones públicas. Más del 80 por ciento de los ciudadanos considera muy o bastante importante que España disponga de servicios de ciberseguridad, redes de telecomunicaciones y centros de datos propios para reducir la dependencia exterior y controlar sus datos, y el 79 por ciento otorga la misma importancia a los servicios de cloud.
El 77 por ciento afirma, además, que las redes de telecomunicaciones son una infraestructura crítica para la soberanía digital de España. El informe destaca que estas percepciones “respaldan la idea de que la inversión en infraestructuras digitales y servicios asociados no se percibe únicamente como una cuestión técnica, sino como un elemento ligado a la autonomía y la seguridad”. En el ámbito empresarial, la preocupación por la seguridad y la tecnología, así como por la información sobre clientes y proveedores, se sitúa también en niveles elevados, especialmente en empresas de mayor tamaño y sectores con fuerte exposición internacional.
Nos estamos quedando atrás
Respecto a la posición de Europa en la carrera tecnológica, la visión empresarial es similar a la ciudadana. El 73 por ciento de los decisores considera que Europa se está quedando atrás en comparación con Estados Unidos y China, y solo un 17 por ciento cree que avanza al mismo ritmo. Sin embargo, el estudio recoge que casi la mitad de los ciudadanos (47 por ciento) confía mucho o bastante en que Europa sea capaz de desarrollar tecnología propia que compita con la estadounidense o la china en los próximos años, mientras que el 54 por ciento cree que la soberanía tecnológica europea aumentará en los próximos diez años.
La cooperación entre países europeos en materia de desarrollo tecnológico propio se evalúa mayoritariamente de forma positiva. Entre la ciudadanía, el 73 por ciento la califica como buena o muy buena, mientras que el 16 por ciento la considera mala o muy mala. Las empresas ofrecen una valoración similar: el 72 por ciento la sitúa en niveles buenos o muy buenos, y el 21 por ciento la percibe como deficiente.
En el cuestionario se menciona expresamente el programa Erasmus y el consorcio Airbus como ejemplos de cooperación europea en otros ámbitos, utilizados como referencia para pedir a los entrevistados que valorasen la cooperación tecnológica. El documento plantea que proyectos reconocibles y compartidos en el ámbito de la soberanía digital podrían facilitar la articulación de políticas comunes y aumentar la visibilidad de las alternativas tecnológicas europeas.
Todos estos datos proceden del informe “Soberanía digital en Europa 2026” de Fundación Telefónica, elaborado por Metroscopia a partir de entrevistas online realizadas entre el 8 y el 12 de junio de 2026 a una muestra de ciudadanos representativa y a un panel de decisores empresariales con responsabilidad en la estrategia tecnológica de sus organizaciones.








































