Estrella Martín, Directora Gral. de Emprendimiento del Ayto. de Madrid: “Las AAPP no pueden depender únicamente de los proveedores tradicionales”

Estrella Martín ayuntamiento de madrid
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María Estrella Martín Martín es la Directora General de Emprendimiento del Ayuntamiento de Madrid, puesto que ocupa desde julio de 2023 dentro del Área de Gobierno de Economía, Innovación y Hacienda del Consistorio madrileño. Economista de formación, está especializada en economía de la empresa y ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria en el ámbito de la función pública y la gestión económico‑financiera. Ingresó en 1989 en el Cuerpo Superior de Intervención y Contabilidad de la Seguridad Social. Desde entonces ha desempeñado diversos puestos de responsabilidad, entre ellos jefa de Departamento de Seguimiento y Desarrollo Presupuestario, jefa de Servicio de Coordinación Económico‑Administrativa y responsable de control financiero permanente en diferentes administraciones. En esta charla con ByTIC, Martín desgrana cómo conviven dos sectores tan opuestos como las startups y las administraciones públicas.

Desde su experiencia como funcionaria de carrera al frente de la Dirección General de Emprendimiento, ¿cómo ha evolucionado la relación entre las administraciones públicas (como el Ayuntamiento de Madrid) y las startups?

La relación entre las administraciones públicas y las startups ha vivido una transformación importante en los últimos años. Ya no somos una administración rígida, centrada únicamente en velar por el cumplimiento normativo, con procesos muy burocráticos y lentos, hoy somos una administración mucho más abierta y flexible, que entiende que el emprendimiento y la innovación son motores reales para el desarrollo económico de la ciudad de Madrid.

Hace veinte años tomamos una decisión estratégica, convertirnos en un socio del ecosistema emprendedor. Apostamos por un modelo en el que el Ayuntamiento de Madrid no pone trabas, sino que ayuda; no complica, sino que facilita; y no se limita a observar, sino que acompaña a las startups en sus primeros pasos.

Y este cambio no fue algo fortuito, fue una apuesta decidida para atraer el talento y mejorar la competitividad y el futuro económico de nuestra ciudad. Porque cuando las startups crecen, Madrid crece con ellas.

Empezamos creando la red de viveros de empresas, espacios donde las startups pueden desarrollar sus ideas y crecer con recursos como asesoramiento, formación y, lo más importante, contar con una comunidad emprendedora para no emprender en soledad.

Después pusimos en marcha la Ventanilla Única de Emprendimiento, donde ofrecemos asesoramiento integral a personas emprendedoras y pymes y realizamos la constitución telemática de las empresas como Punto de Apoyo al Emprendimiento (PAE) que somos. El próximo año incorporaremos un nuevo servicio gratuito para apoyar a startups que se encuentren en dificultades o que quieran escalar su negocio.

También dimos un paso más facilitando a las startups el acceso al capital privado a través de los Foros de Inversión de Madrid Emprende, que arrancaron en 2019, y facilitando el acceso a la red de mentores de Madrid Emprende, con más de 270 mentores comprometidos con el emprendimiento, y que quieren compartir el conocimiento y la experiencia que han adquirido durante su carrera profesional con las personas que ahora empiezan a emprender.

En cuanto a una petición que siempre han hecho las startups relativa a facilitar el acceso a las licitaciones públicas, la Ley de Contratos del Sector Público (LCSP) ha supuesto un cambio importante. Ahora los procedimientos son más ágiles y flexibles: se dividen contratos en lotes funcionales, se reducen requisitos de solvencia y se facilita la subcontratación. Todo esto ha abierto la puerta a que las startups participen en proyectos que antes eran inaccesibles.

El reto ahora es seguir avanzando para que Madrid se consolide como un referente europeo en emprendimiento, porque tenemos talento, energía y una ciudad que cree en la innovación.

¿Qué es lo más fácil y lo más difícil de esta relación entre dos sectores tan opuestos y diferentes (sobre el papel)?

Lo más fácil es la parte humana, la ilusión que genera ayudar a las startups a hacer crecer y consolidar sus empresas; es algo muy gratificante.

Además, las startups aportan frescura, creatividad, tecnología y una visión muy práctica que nos puede ayudar a mejorar e innovar en procesos en los que, a veces, nos quedamos atrás las administraciones públicas. Tenemos mucho que ganar trabajando con startups.

Lo más difícil es ajustar los tiempos y las formas de trabajar. Las administraciones públicas estamos obligadas a respetar los procedimientos establecidos en la normativa vigente, que no siempre encajan con la rapidez y la flexibilidad que caracteriza a las startups. Ellas esperan respuestas inmediatas y nosotros necesitamos tiempo para asegurar transparencia y cumplimiento de la legalidad. El reto está en encontrar el equilibrio, porque las startups se mueven con gran rapidez y la administración, por su naturaleza, debe ser garantista y asegurar igualdad de oportunidades.

Por eso, creo que el camino está en buscar fórmulas más flexibles para contratar con las startups. Si logramos esto, no solo modernizaremos la administración, sino que también impulsaremos el ecosistema emprendedor.

¿Qué barreras administrativas han superado para fomentar colaboraciones win-win?

En los últimos años hemos dado pasos importantes para hacer la administración más ágil y cercana. Hemos reducido trámites, burocracia y tiempos gracias a las leyes de simplificación y digitalización, y también hemos flexibilizado los marcos regulatorios para que las startups puedan participar en procedimientos de contratación pública sin cargas excesivas. Todo esto ha creado un entorno más transparente y dinámico, donde la administración accede a soluciones innovadoras y las startups encuentran oportunidades reales para crecer.

¿Qué lecciones clave pueden extraer las AAPP de las startups, especialmente en un contexto de transformación digital?

Las administraciones públicas podemos aprender mucho de las startups, especialmente en un contexto de transformación digital ya que es un reto que han asumido como parte de su crecimiento orgánico. Por ello, la primera lección que podemos aprender es adoptar una mentalidad ágil inspirada en la forma de trabajar de las startups, fomentando equipos colaborativos y metodologías flexibles que permitan innovar con rapidez y adaptarnos rápidamente a los cambios; esa mentalidad es esencial para que las AAPP podamos responder con mayor eficacia y eficiencia a las necesidades ciudadanas.

La segunda lección es la orientación al usuario. Las startups siempre ponen al cliente en el centro de su estrategia, y las AAPP debemos hacer lo mismo con el ciudadano, por lo que debemos diseñar servicios públicos que sean digitales, pero intuitivos, accesibles y realmente útiles para ser usados por nuestros usuarios, y apoyarnos en el uso ético e inteligente de los datos para anticipar necesidades y tomar decisiones basadas en la evidencia.

Creo que la tercera lección para que una administración sea realmente pragmática es apostar por una cultura de innovación y aprendizaje continuo. Las startups nos enseñan algo muy valioso: no tienen miedo de experimentar, equivocarse y mejorar. En la administración deberíamos adoptar esa misma actitud probando nuevos servicios, lanzando programas piloto, explorando tecnologías que se adapten mejor a las necesidades de la gente, cada vez más personalizadas y, sobre todo, aprendiendo de cada experiencia para escalar lo que funciona. No se trata de innovar por innovar, sino de hacerlo con propósito y con datos que respalden las decisiones.

En definitiva, las startups nos enseñan que la transformación digital no es solo cuestión de tecnología, sino de cultura organizativa y visión estratégica. Y esa es la gran lección que estamos incorporando en el Ayuntamiento de Madrid.

¿Qué rol juegan las AAPP como “clientes iniciales” para validar soluciones innovadoras de startups en sectores como la agroalimentación, salud digital o IA?

En 2021 la Dirección General de Emprendimiento, bajo la marca Madrid Emprende, puso en funcionamiento un nuevo vivero de empresas, Madrid Food Innovation Hub, el primer centro de fomento del emprendimiento, innovación y tecnología en la cadena de valor agroalimentaria de la ciudad de Madrid.

Queríamos crear un espacio donde las ideas se transformaran en proyectos reales, y lo hemos conseguido: en estos cuatro años hemos apoyado a más de 214 startups con programas gratuitos de incubación y aceleración y hemos formado a más de 2.400 emprendedores en áreas clave como diseño alimentario, digitalización de la restauración, el desarrollo de proteínas alternativas, foodtech, la agricultura de precisión o la reducción del desperdicio alimentario. Todo esto ha convertido a Madrid en un referente internacional en innovación alimentaria y ha fortalecido nuestro ecosistema emprendedor.

Ahora queremos dar un salto hacia otro sector estratégico: la salud. Es una industria que no solo genera empleo e inversión, sino que impacta directamente en la calidad de vida de las personas. Creemos que la mejor manera de acelerar su digitalización y modernización es fomentando el emprendimiento, igual que hicimos con el sector alimentario. Por eso estamos trabajando en la creación de un vivero de empresas orientado a salud, donde ciencia, tecnología e innovación se unan para desarrollar soluciones disruptivas, atraer inversión internacional y posicionar a Madrid como un punto de referencia global en salud digital y medicina personalizada.

Para nosotros, la mejor manera de validar soluciones innovadoras en estos sectores es a través de la colaboración público-privada. Trabajamos mano a mano con empresas y entidades para formalizar acuerdos que no solo impulsan el desarrollo y consolidación de startups, sino que también les dan visibilidad y oportunidades reales de negocio. Queremos que estas empresas tengan un canal para mostrar lo que hacen, comercializar sus servicios y darse a conocer. Algunos de estas colaboraciones son las que hemos firmado hasta ahora con Sodexo, Alimentación Varma, S.L y el Club del Atlético de Madrid.

Madrid Emprende y los viveros de empresas han impulsado a más de 150 startups; ¿qué estrategias recomienda a otras AAPP locales para replicar estos modelos de aceleración equity-free y softlanding internacional?

Madrid Emprende, la marca bajo la que opera la Dirección General de Emprendimiento del Ayuntamiento de Madrid, se ha consolidado como uno de los principales referentes del ecosistema emprendedor en España. A lo largo de más de dos décadas, su labor ha contribuido de manera decisiva a impulsar la innovación y el desarrollo económico de la ciudad, ofreciendo recursos, espacios y acompañamiento especializado para transformar ideas en proyectos empresariales reales.

Durante este tiempo, Madrid Emprende ha asesorado a más de 262.000 personas y emprendedores, tanto en los viveros de empresas municipales como en la Ventanilla Única del Emprendimiento. Este servicio integral ha permitido que miles de proyectos encuentren orientación y apoyo en sus primeras etapas, reduciendo barreras y fomentando la creación de nuevas empresas.

Además, los viveros de empresas han incubado más de 2.400 startups o pymes, que han generado 12.400 puestos de trabajo y aportado 279 millones de euros en facturación al bienestar socioeconómico de la ciudad. Estos datos reflejan el impacto real de la iniciativa en la consolidación del tejido empresarial madrileño.

Además, Madrid Emprende ha acelerado más de 700 startups mediante programas reconocidos por su excelencia en el ecosistema emprendedor. Estas iniciativas han permitido que proyectos innovadores crezcan con rapidez, accedan a financiación y se posicionen en mercados altamente competitivos.

El apostar por un modelo de aceleración equity free, garantiza que las startups mantengan su independencia y la propiedad de sus activos, mientras reciben apoyo gratuito en forma de espacios de trabajo, mentorías y acceso a redes de inversión. Este enfoque genera confianza y atrae más proyectos al ecosistema local.

Para mí, lo más importante no es dar ayudas económicas puntuales, sino crear un ecosistema que realmente sostenga el emprendimiento. Si tuviera que dar alguna recomendación para replicar este modelo, serían estas:

Primero, ofrecer espacios de trabajo compartidos. No solo ayudan a reducir costes, sino que permiten que los emprendedores estén en contacto con una comunidad, evitando esa soledad que muchas veces se siente cuando empiezas.

Segundo, acompañar a las startups con asesoramiento especializado. No basta con tener una buena idea; necesitas formación y orientación en estrategia, finanzas, marketing… Ese apoyo marca la diferencia.

Y tercero, generar alianzas con empresas y universidades. Cuando creas una red sólida, con actores que aportan recursos y conocimiento, el emprendimiento se impulsa de forma sostenible y con impacto real.

Además, hemos apostado por desarrollar programas de internacionalización de nuestras propias startups. Esto implica ofrecer acompañamiento personalizado en trámites legales, asesoría cultural y acceso a contactos estratégicos en nuestro país, así como en los mercados de destino.

En resumen, se trata de construir un entorno seguro y robusto donde las ideas puedan crecer, conectarse y transformarse en proyectos que aporten valor. Con una visión clara orientada a convertir Madrid en la capital del talento y la innovación, Madrid Emprende seguirá trabajando para impulsar el emprendimiento, la competitividad y la creación de empleo, consolidando su papel como motor del desarrollo económico de la ciudad.

Si otras administraciones locales replican este modelo implantado por Madrid Emprende, podrán generar un impacto real en el tejido empresarial y posicionar sus ciudades como polos de emprendimiento internacional y de innovación.

¿Cómo integra el Ayuntamiento de Madrid tecnologías emergentes como IA o gamificación en sus programas de emprendimiento?

En todos nuestros programas buscamos que la innovación y la tecnología sean el eje central. Creemos que son fundamentales para transformar sectores clave como el agroalimentario y el de la salud.

Además, hemos incorporado la inteligencia artificial como una herramienta para potenciar la formación porque sabemos que el conocimiento es la base para que los proyectos empresariales crezcan. Por eso diseñamos un programa virtual que se adapta a las necesidades reales de las personas. Utilizamos una plataforma LMS moderna que permite aprender con total flexibilidad, sin horarios rígidos y sin necesidad de desplazarse. La idea es sencilla: que cualquiera pueda formarse sin renunciar a su trabajo ni a su vida familiar. Queremos que la formación sea un aliado, no una carga.

Y no nos quedamos ahí. También hemos incorporado la realidad virtual en nuestros programas formativos, especialmente para ayudar a las personas emprendedoras a mejorar sus presentaciones ante jurados o foros de inversión. Los resultados han sido espectaculares: la práctica inmersiva les da seguridad y confianza, algo que marca la diferencia cuando llega el momento de convencer a inversores.

La gamificación, por su parte, la utilizamos como recurso pedagógico y motivacional. En programas de fomento del emprendimiento juvenil introducimos dinámicas de juego que fomentan la participación, la colaboración entre equipos y la adquisición de competencias emprendedoras de forma más atractiva y efectiva.

¿A qué retos se enfrenta para alinearlos con normativas europeas?

Para trabajar con inteligencia artificial lo primero es asegurarnos de que todo sea seguro y transparente. La normativa europea, como el nuevo reglamento de IA, nos pide que expliquemos cómo funcionan las herramientas y que siempre haya supervisión humana.

También cuidamos mucho la protección de datos, porque la gente necesita confiar en nosotros y quiere saber que su información está bien protegida. Y con la realidad virtual, el reto es garantizar que la experiencia sea cómoda y segura para todos.

En resumen, el desafío es combinar innovación con responsabilidad. Queremos que la tecnología ayude, pero siempre cumpliendo las reglas y cuidando a las personas.

Ante la diversidad de startups madrileñas (salud, robótica, vitivinicultura), ¿cuáles son los mayores obstáculos para retener talento emprendedor en la ciudad y qué rol juegan las AAPP en su internacionalización?

El principal obstáculo para retener el talento emprendedor en cualquier ciudad es la falta de seguridad jurídica. Emprender sin conocer cuáles serán las reglas del juego es como empezar un partido sin saber qué normas aplican. Si las reglas cambian constantemente, se genera incertidumbre, y eso impide planificar a largo plazo. Cuando no hay estabilidad legal, los emprendedores y los inversores no pueden estimar riesgos con precisión, se pierde confianza y competitividad, y muchas veces los negocios terminan cerrando.

Sin un marco estable, el emprendimiento deja de ser una estrategia y se convierte en una apuesta. Y si a esto sumamos otros factores como el coste de vida o la ausencia de incentivos fiscales atractivos, la fuga de talento y de inversión está prácticamente asegurada.

En Madrid Emprende trabajamos para ayudar a las empresas a llevar a cabo su proceso de internacionalización y, al mismo, tiempo retener el talento. A través de nuestra red de viveros de empresas ofrecemos asesoramiento especializado y una metodología estructurada para que las startups definan correctamente su plan de internacionalización. Esto incluye información sobre ayudas y subvenciones vigentes, apoyo en la selección de mercados prioritarios, estrategias de entrada y aspectos organizativos y financieros para alcanzar sus objetivos.

Además del trabajo que realizamos en Madrid Emprende, en España contamos con organismos como ICEX, ENISA, ICO, y las Cámaras de Comercio, que facilitan financiación, seguros y préstamos para reducir riesgos de las startups hasta su expansión internacional. La internacionalización es clave para que una startup crezca y compita en mercados globales, y nuestro objetivo es que Madrid sea un referente en este proceso.

Como responsable de un área clave en innovación pública, ¿qué mensaje dirigiría a directores de tecnología en otras administraciones para priorizar la colaboración con startups frente a proveedores tradicionales?

En estos tiempos donde la transformación digital es la clave para ganar competitividad y la confianza de la ciudadanía, depender únicamente de los proveedores tradicionales limitaría nuestra capacidad de ofrecer una respuesta eficiente. Contratar y trabajar con startups nos permite reducir costes, atraer talento joven y especializado y posicionar nuestras ciudades como referentes en emprendimiento e innovación. En definitiva, significa incorporar creatividad, agilidad, originalidad y enfoques centrados en nuestros usuarios finales, lo que nos permite responder con rapidez a retos complejos y generar valor público real.

Se puede empezar con pequeños contratos como mecanismo piloto y en entornos de prueba. Apostar por startups no es una moda, es una inversión estratégica en innovación.


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